Reactivación económica y Productividad.

Por medio del decreto 770 de 2020, el Gobierno Nacional estableció una serie de medidas en materia laboral con el objetivo de disminuir el impacto del covid-19 en el país sin afectar la productividad de las empresas y los trabajadores.

En dicho decreto se destaca el artículo 4, que formula algunas alternativas laborales que pueden acordar trabajadores y empleadores.

El decreto enfatiza en que tiene por objeto prevenir la circulación masiva de los trabajadores en los medios de transporte. También se subraya que será responsabilidad del empleador asegurar las condiciones propicias en materia de salud y seguridad del trabajo necesarias para la protección del trabajador que desarrolle este tipo de jornadas.

Otra de las alternativas es que la jornada ordinaria semanal de cuarenta y ocho horas se pueda distribuir en cuatro días a la semana, con una jornada diaria máxima de doce horas.

Se especifica que en todos los casos no será necesario modificar el reglamento interno de trabajo y serán reconocidos tanto los recargos nocturnos como dominicales y festivos de conformidad con la normatividad vigente.

El decreto enfatiza en que el mismo tiene por objeto prevenir la circulación masiva de los trabajadores en los medios de transporte, la aglomeración en los centros de trabajo, contener la propagación del coronavirus y permitir un mayor número de días de descanso para el trabajador durante la semana.

MINISTERIO DEL TRABAJO DECRETO LEGISLATIVO NÚMERO 770 DE 2020

JUNIO 3 DE 2020

DECRETO NÚMERO 770 DE 2020 Página 12 de 29 “Por medio del cual se adopta una medida de protección al cesante, se adoptan medidas alternativas respecto a la jornada de trabajo, se adopta una alternativa de acuerdo para el traslado del primer pago de la prima de servicios, se adopta el Programa de Apoyo para el Pago de la Prima de Servicios – PAP, Y se adopta el Programa de auxilio de los trabajadores en suspensión contractual, en el marco de la Emergencia Económica, Social y Ecológica declarada mediante el Decreto 637 de 2020”.

Que de acuerdo con lo señalado, se establece la necesidad de la modificación temporal del artículo 12 de la Ley 1636 de 2013, puesto que la norma precitada continúa siendo insuficiente para enfrentar las necesidades requeridas para atender la emergencia derivada por la pandemia del Coronavirus COVID-19. Lo anterior, con el fin de llegar a un mayor número de habitantes que requieren de manera prioritaria la atención, bajo el principio de solidaridad contemplado en el artículo 4° de la Ley 1636 de 2013 definida como lila práctica de mutuo apoyo para garantizar el acceso a la sostenibilidad del Fondo de Solidaridad de Fomento al Empleo y Protección al Cesante (Fosfec), entre las personas, los empleadores y los agentes del Sistema. Es deber del Estado garantizar la solidaridad del mecanismo mediante su participación, control y dirección del mismo.

” Que el literal c) del artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo dispone:

“c). Inciso modificado por el Artículo 51 de la Ley 789 de 2002. El nuevo texto es el siguiente:> El empleador y el trabajador pueden acordar temporal o indefinidamente la organización de turnos de trabajo sucesivos, que permitan operar a la empresa o secciones de la misma sin solución de continuidad durante todos los días de la semana, siempre y cuando el respectivo turno no exceda de seis (6) horas al día y treinta y seis (36) a la semana;

En este caso no habrá a lugar a recargo nocturno ni al previsto para el trabajo dominical o festivo, pero el trabajador devengará el salario correspondiente a la jornada ordinaria de trabajo, respetando siempre el mínimo legal o convencional y tendrá derecho a un día de descanso remunerado. “

Regulando así que el empleador y el trabajador pueden acordar temporal o indefinidamente la organización de turnos de trabajo sucesivos, que permitan operar a la empresa o secciones de la misma sin solución de continuidad durante todos los días de la semana, siempre y cuando el respectivo turno no exceda de seis (6) horas al dla y treinta y seis (36) a la semana.

Que la norma precitada resulta insuficiente para responder a la coyuntura ocasionada con la pandemia derivada del Coronavirus COVID-19, por lo cual respecto de los turnos de trabajo sucesivos, se consagra una nueva alternativa excepcional y transitoria durante el término que dure la emergencia sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protección Social; alternativa que operará solo por mutuo acuerdo entre el trabajador y el empleador, con el fin de ampliar tales turnos de ocho (8) horas de trabajo diarias, para que sin exceder de treinta y seis (36) horas, los trabajadores presten sus servicios en una jornada superior hasta de dos (2) horas frente a las 6 horas actualmente establecidas, lo cual posibilitará la reorganización de los trabajadores en menos turnos de trabajo, lo que conlleva a una menor aglomeración de los trabajadores en los lugares de trabajo para proteger la salud y lograr descongestión en el transporte público. Esta medida es de carácter excepcional y transitoria, hasta tanto permanezca vigente la emergencia sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protección Social, yes adicional a la consagrada en el Código Sustantivo del Trabajo.

Que el empleador deberá asegurar las condiciones propicias en materia de salud y seguridad del trabajo necesarias para la protección del trabajador que desarrolle este tipo de jornadas.

Que el literal d) del artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo señala:

d) El empleador y el trabajador podrán acordar que la jornada semanal de cuarenta y ocho (48) horas se realice mediante jomadas diarias flexibles de trabajo, distribuidas en máximo seis días a la semana con un día de descanso obligatorio, que podrá coincidir con el domingo. Así, el número de horas de trabajo diario podrá repartirse de manera variable durante la respectiva semana teniendo como mínimo cuatro (4) horas continuas y como máximo hasta diez (10) horas diarias sin lugar a ningún recargo por trabajo suplementario, cuando el número de horas de trabajo no exceda el promedio de cuarenta y ocho (48) horas semanales dentro de la Jomada Ordinaria de 6. a. m. a 9 p. m.

PARAGRAFO. El empleador no podrá aún con el consentimiento del trabajador, contratarlo para la ejecución de dos tumos en el mismo día, salvo en labores de supervisión, dirección, confianza o manejo.

Así las cosas, el empleador y el trabajador podrán acordar que la jornada semanal de cuarenta y ocho (48) horas se realice mediante jornadas diarias flexibles de trabajo, distribuidas en máximo seis (6) días a la semana con un día de descanso obligatorio, que podrá coincidir con el domingo. Así, el número de horas de trabajo diario podrá repartirse de manera variable durante la respectiva semana teniendo como mínimo cuatro (4) horas continuas y como máximo hasta diez (10) horas diarias sin lugar a ningún recargo por trabajo suplementario, cuando el número de horas de trabajo no exceda el promedio de cuarenta y ocho (48) horas semanales dentro de la Jornada Ordinaria de 6. a. m. a 9 p. m.

Que la norma anteriormente señalada, resulta insuficiente para responder a la situación de desempleo generado por la pandemia del nuevo Coronavirus COVID-19. En consecuencia, es necesario adoptar medidas de carácter excepcional y transitoria, de mutuo acuerdo entre el trabajador y el empleador en virtud de la cual se laboren cuatro (4) días a la semana y se descansen tres (3) días, alternativa que permitirá reorganizar la prestación del servicio presencial de los trabajadores, conforme a las órdenes proferidas por las entidades nacionales o territoriales sobre aislamiento preventivo. La medida propuesta permite una menor aglomeración de los trabajadores en los lugares de trabajo para proteger la salud y lograr descongestión en el transporte público y en los centros de trabajo, en concordancia con las medidas para prevenir el contagio por Coronavirus COVID-19, adoptadas en la Resolución 666 del 24 de abril de 2020 del Ministerio de Salud y Protección Social. Esta alternativa es de carácter excepcional y transitorio, hasta tanto permanezca vigente la emergencia sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protección Sociales adicional a la ya existente en el Código Sustantivo del Trabajo que continuará aplicándose en caso de no acordarse esta nueva modalidad.

¿Menos horas, mejor productividad?

Cuando Microsoft puso a prueba la semana laboral de cuatro días en una filial en Japón el año pasado, dijo que observó un aumento de la productividad del 40 por ciento. El experimento era parte de un proyecto que examinaba el equilibrio entre el trabajo y la vida privada y su efecto en la productividad y la creatividad.

La semana laboral de 35 horas de Francia, implementada hace dos décadas, es famosa por ser una de las más cortas de Europa. Introducida por el primer ministro socialista Lionel Jospin para reducir el desempleo, ha alimentado una imagen estereotipada de una nación de holgazanes, pero Francia se adelanta regularmente al resto del mundo en términos de productividad.

Aunque es ligeramente inferior a la de los Estados Unidos y se ha ido ralentizando en los últimos años, el PIB por hora trabajada en Francia es aproximadamente un 25% más alto que en el resto de la Unión Europea y en el resto de los países más ricos del mundo, según los datos de la OCDE.

Lockhart dice que las sombrías perspectivas económicas hacen que la idea de una semana laboral más corta sea aún más oportuna, cuando “la atención a la productividad es más importante que nunca”.

“La naturaleza humana es que no podemos trabajar plenamente durante 37 o 40 horas a la semana”, dijo.”Lo que defendemos es que si animas a tu personal a encontrar esos huecos en su día y luego dejas que puedan tener tiempo libre, descubres que tu empresa será un mínimo del 20% más productiva”.

Mantener la concentración

El hecho de que vivamos en una era hiperconectada, y que más gente tenga dificultades para dejar de trabajar, es precisamente por lo que Lockhart piensa que la semana laboral de 40 horas ya no nos sirve.

“Cuando se instituyó por primera vez, no teníamos teléfonos inteligentes, ni correo electrónico y todas esas interrupciones, así que en realidad tenemos que crear algo de disciplina”, dijo.

Los confinamientos durante semanas por el coronavirus han obligado a millones de padres a hacer malabarismos entre el cuidado de sus hijos y el intento de trabajar desde casa al mismo tiempo, luchando contra las constantes interrupciones y programando el trabajo en torno a las horas de la siesta de los pequeños.

“La diferencia que hemos tenido durante el confinamiento del COVID, por supuesto, es que hemos tenido que educar a nuestros hijos en casa al mismo tiempo. Pero si buscáramos una solución de trabajo flexible y remoto que se adapte a la mayoría de las empresas, creo que nos encontraríamos con que la productividad se dispararía”, dijo Lockhart.

Apuntes sobre una reforma laboral

miércoles, 3 de junio de 2020

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Es urgente y más con covid-19, empezar a discutir los términos de una reforma laboral. No solamente por el covid-19, sino porque el Código Sustantivo del Trabajo se ha quedado en el pasado. Desde hace algún tiempo los gremios, desde antes de la pandemia, vienen clamando por que se permita el pago por horas, pero los sindicatos están reacios a permitirlo.

El pago por horas está autorizado por el Código Sustantivo del Trabajo. Como explique en un trino de diciembre.

El pago por horas es permitido. Lo que no tiene regulación es la cotización por horas a salud, pensión y riesgos laborales. En 2013 se avanzó en permitir esas cotizaciones por semanas para trabajadores dependientes, como empleadas domésticas y otros.

Decía el trino.

Y lo complementé con un trino que decía lo siguiente: La cotización por horas debe servir para buscar la protección a seguridad social de estos empleados, eso está bien. Pero la discusión es si ellos deben o no contar como parte de la cifra de empleo.

Terminó el trino.

No hay obstáculo para el pago por horas. Lo único sería permitir el pago a la seguridad social por horas. Hoy está permitido por semanas. Hay que reformar el Pila. No ofrece dificultades.

Se debe adaptar el seguro de desempleo. No solo con cotizaciones que provengan de los empleadores. Adicionalmente el Gobierno debe contribuir a este seguro. Se deben modificar las condiciones de elegibilidad de quienes pueden ser objeto del seguro.

Ahora nos vamos a ocupar de las ocho horas de trabajo. Esta norma es de los años treinta. Fue una de las ‘importaciones’ de la OIT que vio la luz en la legislación colombiana.

Se refiere a la jornada laboral diaria.

Sería conveniente pasarlo a siete horas en vista de la crisis del Covid. Para dar empleos a los millones de trabajadores que van quedar sin empleo.

La semana laboral quedaría no de 48 horas sino de 41 horas, el salario habría que ajustarlo para que sea la misma suma. El salario habría que ajustarlo no dividendo por 48 sino por cuarenta y uno. Así el costo laboral sería el mismo.

O seis, que es la tendencia en Francia.

La semana laboral pasaría de 48 a 35 horas.

Para mantener los salarios en el mismo nivel, que de ocho horas, se tendría que reducir los costos a los empresarios.

Tal vez una posibilidad será reducir los aportes a pensiones, que son 16%, y los aportes a cajas de compensación, que son 4%. Eso suma veinte por ciento y habría que pasarlos al Estado.

Pasarlos al Estado no tiene problema. La reforma tributaria de 2013 lo demostró. En ese entonces se quitó a los empresarios las contribuciones a Sena y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. En la ley quedó una provisión que decía que no podían disminuirse los aportes al Sena y Bienestar Familiar.

Quedaría un asunto por resolver: el transporte no debe superar el 35% de ocupación del transporte público. Una posible solución a este asunto puede ser la que está a continuación. En vista de que la suma que se quitaría a los empresarios para pasarlas al Estado no pasa de 20%, puede modificarse el decreto diciendo que no superen 55% de la capacidad máxima.

Para que puedan acomodar a los trabajadores resultado de la reducción en la disminución de horas laborales. Eso es razonable para los sistemas de Transporte masivo. Mantener el distanciamiento no debe ofrecer retos que no puedan superar los sistemas de Transporte.

Habría necesidad de refinar unos datos. Calcular que implicaría reducir una o dos horas laborales sobre el nivel de empleo. Hay que calcular qué efecto tendría una reducción del costo asociado al trabajo. Pensiones y aportes a cajas.

La reforma laboral tendría sentido.

Empezar haciendo más robusto y más flexible el seguro al desempleo. Autorizar pagos de seguridad social al pago por horas. Reducir la jornada laboral en una o dos horas. Seguiría modificar el transporte público. Pasar pensiones y aportes a cajas al Estado. Con eso se subiría el nivel de empleo.

Para concluir. Se debería acudir a las facultades producto de covid 19.