Vivienda y el Reto de mas afiliados en Pensiones.

Siete reflexiones para candidatos presidenciales en materia pensional

Descripción: “Colombia tiene pendiente la reforma pensional desde hace 10 años, por lo que ese debate no se puede aplazar más”.© Archivo particular “Colombia tiene pendiente la reforma pensional desde hace 10 años, por lo que ese debate no se puede aplazar más”.

Arranca la carrera presidencial en Colombia en medio de alianzas y pujas por ganarse el centro del espectro político y uno de los temas que salta sobre la mesa del debate es el pensional, que si bien no ha sido protagonista, no deja de ser clave para la agenda de candidatos y votantes.

Aunque todavía las candidaturas no han dilucidado con claridad el 100 % de sus propuestas en esta materia, lo cierto es que la mayoría coinciden en que el modelo pensional del país requiere una reforma estructural que genere una mayor sostenibilidad del sistema.

Para Andrés Felipe Izquierdo, gerente de Integral Soluciones Pensionales (ISP), empresa especializada en este tema, “Colombia tiene pendiente la reforma pensional desde hace 10 años, por lo que ese debate no se puede aplazar más”.

Pero, ¿qué reflexiones deben tener en cuenta los candidatos presidenciales de cara a los retos que tiene hoy Colombia en materia pensional?

1. En medio de una elección presidencial enmarcada por una crisis económica y de empleo, ¿qué tipo de reforma necesita el país?

La pensional es tal vez la reforma más técnica que necesita Colombia. Es por eso que con base en nuestra experiencia y estudios sobre el sistema, hemos propuesto un modelo de pilares compuesto por un esquema subsidiado y administrado por el Fondo de Solidaridad Pensional, por medio del cual se pague un auxilio económico no mayor a medio salario mínimo para quienes no logren el derecho a la pensión; un esquema contributivo administrado por Colpensiones en donde coticen los colombianos que devenguen entre uno y cuatro salarios mínimos, y un último esquema administrado por el régimen de ahorro individual en el que coticen los colombianos con ingresos superiores a cuatro salarios mínimos.

2. Bajo ese modelo, ¿la nación tendría que seguir recurriendo al pago de las pensiones de Colpensiones?

No, sólo por el tope de mesada pensional se disminuiría el valor de la nómina de Colpensiones en 13 billones de pesos (2021). De igual valor fueron las transferencias de la nación a la entidad en 2021, en consecuencia, de los impuestos de todos los colombianos se liberarían 13 billones que pueden destinarse al aseguramiento de las personas que no logran acceder a la seguridad social y garantizar un auxilio económico digno en la vejez a más de 2,4 millones de adultos mayores.

3. ¿Qué pasaría entonces con el Fondo de Garantía de Pensión Mínima?

Primero, es necesario aclarar que el Fondo de Garantía de Pensión Mínima es un mecanismo solidario del régimen privado que depende de las cotizaciones de los afiliados a ese régimen y que es respaldado financieramente por el Estado. Dicho esto, es importante reconocer que ese fondo es una bomba de tiempo que estallará en manos del Estado en menos de 25 años. Su pasivo actuarial en 2045 – y así lo reconoce el gremio que representa el régimen privado – superará los 450 billones de pesos y de ese fondo dependerán el 87 % de las pensiones de los fondos privados. En ese momento, la nación deberá asumir la carga financiera de ese fondo.

Por eso en nuestra propuesta, el FGPM pasaría a integrar el pilar cero del nuevo sistema pensional y su sostenimiento sería a cargo de las contribuciones de todos los cotizantes al sistema general de pensiones (bajaría del 1,5% al 1%), lo que se sumaría al ahorro de 13 billones que se mencionó anteriormente.

4. Actualmente las AFP administran poco más de 340 billones de pesos propiedad de sus afiliados, ¿qué pasaría con esa plata en un modelo de pilares?

Al amparo del modelo de reforma de Integral Soluciones Pensionales, quienes coticen hasta cuatro salarios mínimos pasarían a Colpensiones y llevarían consigo ese ahorro. Sin embargo, estoy de acuerdo con los críticos de los modelos de pilares en que esa plata no se puede gastar en el pago de pensiones actuales, eso sería una absoluta irresponsabilidad y casi una expropiación del dinero de los afiliados.

(Un mercado laboral más flexible, clave para mayor competitividad). 

Por eso en nuestra propuesta, ese dinero no pasaría a Colpensiones sino a una Fiduciaria (incluso de naturaleza privada) para que los recursos se protejan y de ellos solo se haga uso en el momento en que su titular sea acreedor de un derecho pensional y su administración puede darse a través de cuentas nacionales. El pago de las mesadas actuales de Colpensiones deberá estar a cargo de las contribuciones actuales.

5. El de Colpensiones es un sistema subsidiado y los fondos privados por naturaleza son autosostenibles porque las pensiones dependen de lo que cada quien ahorre. Entonces, ¿para qué fortalecer un sistema subsidiado y costoso?

En materia pensional no hay mentira más grande que decir que los fondos privados por naturaleza son autosostenibles. Sobre las AFP confluyen varios subsidios que van al alza y se materializan a través del Fondo de Garantía de Pensión Mínima, los bonos pensionales (subsidiados en su emisión y en la tasa garantizada de rendimiento) de quienes desde el antiguo seguro social se trasladaron a las AFP y el deslizamiento del salario mínimo, que es la cobertura que asume la nación con recursos públicos de las rentas vitalicias del régimen privado por la diferencia de tasa entre el IPC y el incremento anual del salario mínimo. De las 230 mil pensiones que ha reconocido ese régimen en 28 años, aproximadamente 98 mil tienen un bono pensional subsidiado por el Estado y 73 mil son beneficiarias de la garantía de pensión mínima; por ende, hoy en día tres de cada cuatro pensiones del régimen privado tienen algún subsidio implícito. Eso no es autosostenibilidad.

Colpensiones, en cambio, con reformas paramétricas en edad, tasa de aporte, tope a mesada pensional y más afiliados dejaría la dependencia de la nación para el pago de sus obligaciones. Claro está, no basta sólo con eso, porque tenemos que hacer viable y sostenible el sistema a los próximos 30 o 40 años, pero hoy nosotros vemos más fallas estructurales (y así coinciden otros expertos) en las AFP, que en Colpensiones.

6. ¿Qué le espera al sistema pensional en el debate presidencial que ya empezó?

La discusión sobre el sistema pensional es cada vez más política y menos técnica. Desafortunadamente ya cayó en esa anacrónica y floja división de izquierda y derecha, donde ambas visiones son equivocadas frente a las necesidades del país e indiferente por ignorancia sobre los verdaderos retos de nuestro sistema pensional.

7. ¿Por qué las personas siguen demandando la nulidad de su afiliación al régimen privado de pensiones?

Porque se aprovecharon de su buena fe y su desconocimiento de un tema tan denso y técnico como el pensional. Nadie puede predecir el futuro, pero con mejor información disponible, el riesgo de muchos habría disminuido, por eso la reforma pensional debe tener como eje fundamental la eliminación de la competencia entre regímenes, que ha sido el más perverso ejemplo de política pública en los últimos 30 años.

Consideraciones

Es indudable que el Decreto 1174 de  2021 es un mecanismo adecuado para iniciar la Formalidad Laboral, pero es necesario ahora acompañar este decreto con el destino de los primeros años de pago pensional, de tal manera que estos sirvan para ayudar a pagar la cuota inicial de los créditos de vivienda. Esto equivale a que cada vivienda otorgada será un afiliado más al sistema pensional.

Además, lo anterior asegura que los trabajadores reciban prestaciones sociales que mejorarían los ingresos de los trabajadores y en consecuencia a corto plazo su consumo.

Lo anterior significa también que las entidades financieras reciben inicialmente menos recursos con intereses muy bajos para sus propósitos, pero a futuro serán mayores por el aumento de afiliados.

En medio de una elección presidencial enmarcada por una crisis económica y de empleo, ¿qué tipo de reforma necesita el país?

La pensional es tal vez la reforma más técnica que necesita Colombia. Es por eso que con base en nuestra experiencia y estudios sobre el sistema, hemos propuesto un modelo de pilares compuesto por un esquema subsidiado y administrado por el Fondo de Solidaridad Pensional, por medio del cual se pague un auxilio económico no mayor a medio salario mínimo para quienes no logren el derecho a la pensión; un esquema contributivo administrado por Colpensiones en donde coticen los colombianos que devenguen entre uno y cuatro salarios mínimos, y un último esquema administrado por el régimen de ahorro individual en el que coticen los colombianos con ingresos superiores a cuatro salarios mínimos.

INDEPENDIENTES POR CUENTA PROPIA

Como podemos ver en el formato laboral a continuación el valor del aporte a Pensión es de $160.000 más aporte de Salud $125.000.y Riesgos laborales $5.720 que sumados equivalen a $290.720 más prestaciones sociales que equivalen a $228.793 que sumados dan un total de $519.513 ósea un 51,95% del SMMLV costo laboral muy alto y atractivo para no pagar y en consecuencia la Informalidad que en Colombia supera el 50%..

Si queremos aumentar los afiliados al sistema pensional es necesario empezar a dar pasos como aquí lo presento. Que los años iniciales de aportes a pensión como mínimo dos (2) años que servirán para que nuestro trabajador logre pagar la cuota inicial y quede habilitado para un crédito de vivienda VIS.

Además a futuro debería pensarse en reducir la tasa de Salud del 12,5% al 8,5% que aumentara también los afiliados a la Seguridad Social.

El consumo de los hogares ha aumentado 40% en la primera mitad de enero de 2022

martes, 25 de enero de 2022

Expertos prevén que el indicador se desacelere a lo largo del año debido a las presiones inflacionarias y el alza en la tasa de interés

Carolina Salazar Sierra

El consumo de los hogares fue uno de los principales jalonadores de la economía en 2021 y en enero de este año continúa el buen comportamiento del indicador.

De hecho, el consumo privado creció 40% nominal hasta el 12 de enero, según una estimación de Bancolombia realizada con las cifras de compras de sus tarjetahabientes.

Los resultados se explican por la normalización de las actividades productivas, en contraste con las restricciones que hubo en los primeros meses de 2021, por cuenta de la pandemia.

Por categorías, todas han presentado aumentos anuales de doble dígito, donde el entretenimiento, las comida y los viajes fueron las de mejor desempeño.

No obstante, si se comparan las categorías de entretenimiento y viajes con las cifras de 2019, aún se evidencia que no se ha llegado a los registros de la prepandemia.

De hecho, según cifras del Consumption Tracker de Bbva Research, cayó el gasto en aerolíneas luego de que finalizara la temporada de vacaciones de fin de año. Mientras que el gasto en droguerías y tiendas por departamento y de alimentación aumentó por encima de 30% desde finales de diciembre.

“En la primera parte de enero los bienes han mostrado una buena dinámica, mientras que los servicios caen frente al pico registrado en diciembre de 2021”, explicó María Paula Castañeda, economista de Bbva Research para Colombia.

Si se desagregan las cifras por regiones, el análisis de Bancolombia arrojó que Antioquia es la de mejor desempeño en cuanto a consumo en la primera mitad de enero, con un aumento de 49%.

Le siguen Bogotá (48%), la región Oriental (38%), la Occidental (30%) y el centro del país (29%).

El reporte también evidenció que las compras de la población que tiene entre 31 y 50 años representan 51% del total; seguido por los mayores de 50 años, con una participación de 29%; los menores de 30 años, con 19%; y los menores de 19 años, con 1%.

A pesar del buen desempeño del consumo privado en lo corrido de enero, algunos analistas estiman que este indicador se moderará a lo largo del año.
Juan Camilo Pardo, analista económico de Corficolombiana, explicó que la tendencia alcista de la inflación presionará a dicha moderación en el consumo.

“Dada la base estadística, el consumo privado en 2022 no reportará una variación anual de dos dígitos. Este año se va a registrar una desaceleración clara. En primer lugar, las presiones inflacionarias generarán que el ingreso real de los hogares sea menor, es decir, su capacidad de compra”, indicó Pardo.

Con ese escenario, el aumento de la tasa de interés del Banco de la República también desincentivaría el consumo de los hogares.

“En Itaú esperamos que el consumo se modere este año en medio de un menor estimulo fiscal y monetario. Anticipamos que el ciclo de normalización monetaria lleve las tasas de interés a un nivel de 5,25% al cierre de año”, explicó David Cubides, analista económico de Itaú.

Otro factor importante es la incertidumbre política, pues se espera que algunos consumidores aplacen sus decisiones de compra debido al panorama electoral de este año.

“La incertidumbre asociada a las elecciones presidenciales generará que se suspendan las decisiones de consumo en bienes durables. Además, el exceso de ahorro de los hogares ya se agotó en los últimos meses de 2021”, anotó Pardo.

Mientras tanto, este año se espera que las remesas no superen las cifras récord que se registraron en 2021, por lo que los hogares tendrían menor ingreso disponible para gastar a lo largo del año.

Así, aunque el consumo privado continuará aportando al crecimiento económico, pues representa cerca de 70% del PIB, se espera que se modere su crecimiento, mientras que se prevé ver mayores variaciones en la inversión y las exportaciones.

El análisis del consumo privado por nivel de los ingresos

El análisis de Bancolombia evidencia que en los últimos años ha aumentado la participación de las compras realizadas por personas con los ingresos más bajos, según los registros de sus tarjetahabientes. Por ejemplo, la participación de quienes devengan menos de un salario mínimo pasó de 7% en 2019 a 10% en los reportes de enero de 2022. Por el contrario, la participación de quienes tienen ingresos de más de 10 salarios mínimos cayó tres puntos porcentuales, pasando de 44% a 41%.